jueves, 17 de noviembre de 2016

"ser o no ser psicólogo"

Ser o no ser? ser psicólogo o trabajar de psicólogo. That is the cuestion.....
Una persona que "es" psicólogo, inevitablemente trabajará en ello, porque su quehacer no podría estar apartado de lo que le apasiona, no puede dejar de tener vocación de servicio...pero de algo tiene que vivir....de su consulta, o no?
Muchas veces me preguntan:" Ud. cobra por escuchar?" y agregan: "que lindo, ganar dinero solo escuchando los problemas de otros..."
Quiero aclarar que lo que ocurre en la cabeza de un psicólogo mientras su paciente habla, no es el repaso de la lista de la compra, ni los recuerdos que le aparecen como nubes en su inmovilidad aparente, ni lo que tiene que ingresar en el banco cuando el último paciente se vaya.
Lo que hace es desplegar una infinita conexión de neuronas en las que su capacidad de asociación, del material asimilado en años (¡años!) de formación y su experiencia, más lo que el paciente relata ....le hacen llegar a conclusiones en las cuales ve el pasado, el presente, el pronóstico y la posibilidad de ayudarlo a que sea mas feliz. Es la apasionante
No exteriorizamos todas las conclusiones que sacamos, porque algunas debemos esperar a que la persona esté preparada para entenderlas, o porque son herramientas de trabajo a futuro, o simplemente porque no es el momento. Hablar, escucharse ya es de por sí catártico.
El psicólogo tendrá sus 5 sentidos puestos en la forma en que el paciente saluda al entrar, en el relato, en el lenguaje corporal, en los silencios y en que momento ocurren, en ritmo de la sesión y en el tiempo que tiene que administrar para hacer el cierre de la sesión.
Todo esto nos pasa, además de lo que se ve...
Años de estudio, una vida, siempre hay que estudiar, leer, actualizarse.
Pero le cuento....dicen que cobramos por escuchar.
Hay otros psicólogos, generalmente son ex- pacientes que vieron en esta labor un trabajo fácil y de alto rendimiento económico con poco (uffff) esfuerzo. Son los que trabajan de psicólogos, los que dan papeletas para rellenar, cuestionarios y otras minucias. Realizan una labor científica, no lo niego, siguen las pautas de la única psicología reconocida académicamente, científicamente avalada por investigadores que disecan el cerebro y ven en el los vestigios del alma humana.